La Ribera del Voltoya es el territorio que da sentido a nuestro proyecto.
A ambos márgenes del río Voltoya se encuentran dispersos pequeños pueblos como Nava de la Asunción, Aldehuela del Codonal, Aldeanueva del Codonal y otras localidades históricamente ligadas al cultivo de la vid. Aunque administrativamente pertenecen a distintas zonas, todos comparten un mismo origen geológico y una misma identidad vitícola.
Durante miles de años, el viento modeló este paisaje depositando enormes cantidades de arenas silíceas de origen eólico que hoy conforman una de las mayores extensiones continuas de suelos arenosos de Europa dedicadas al viñedo. En cierto modo, toda la comarca puede entenderse como una gran duna fósil sobre la que generaciones de viticultores han cultivado sus viñas.
Estos suelos profundos, pobres y extremadamente drenantes han sido históricamente la mejor defensa frente a la filoxera. Gracias a ello, todavía se conservan numerosos viñedos en pie franco, algunos con más de un siglo de vida, un patrimonio vitícola excepcional que ha desaparecido en gran parte del mundo.
El río Voltoya actúa como el hilo conductor que une estos viñedos dispersos. Más que un accidente geográfico, representa la conexión entre pueblos, paisajes y generaciones de viticultores que han compartido las mismas condiciones de cultivo y una misma forma de entender el viñedo.
En García Serrano entendemos la Ribera del Voltoya como una unidad vitícola propia. Nuestros vinos nacen de este paisaje singular de arenas, pinares, encinares y viejas cepas prefiloxéricas. Un territorio único cuya identidad queremos preservar y transmitir en cada botella.
Porque antes que una bodega, somos parte de una comarca vitícola excepcional que merece ser reconocida por su historia, sus viñedos y su singularidad en el mundo del vino.
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Finca Las Estacas
€29.95 -
Matabuey
€11.50 -
Salmoral
€25.00 -
Sendero del Pino
€11.50 -
Voltio
€17.50 -
Voltio Naranja
€22.00 -
Voltio Pet-Nat
€22.50








